Las
sociedades europeas han cambiado enormemente durante la última
década. La transición de un sistema socioeconómico
a otro, la internacionalicación de empresas, la fusión
de organizaciones financieras e industriales, el establecimiento
de la moneda única y la globalización, además
de la creciente movilidad geográfica han modificado sustancialmente
las circunstancias de la vida laboral. Estos cambios y la implantación
hace 10 años de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales en España también influyen en la esperanza
de la sociedad con respecto a los profesionales y múltiples
actores de la prevención y salud laboral.
En
muchos estados europeos, miembros de la Organización Mundial
de la Salud (OMS) existe una tendencia hacia la reorientación
de las prácticas de salud y de la seguridad en el trabajo
a fin de mejorar la productividad y reducir los crecientes costes
sociales de la salud, las lesiones por accidente de trabajo y
enfermedades y la incapidad relacionada con el trabajo.
Estos
cambios han promovido que existan grandes empresas, contratas,
subcontratas, etts y autónomos, haciendo más dificil
la implantación de un sistema global e integrado de la
Prevención de Riesgos Laborales.
Por
ello, creemos conveniente la existencia de un documento o informe
único de cada trabajador con su historia de prevención
y salud en el trabajo, que debiera incluir, al menos, los riesgos
y recomendaciones preventivas de los puestos de trabajo que haya
ocupado; EPIS, en caso necesario; protocolos y resultados de los
reconocimientos médicos específicos que se le han
efectuado y su formación en Prevención de Riesgos
Laborales.
Para
que la empresa y trabajador disponga de dicha información,
debemos aprovecharnos del importante avance que ha experimentado
durante esta década las nuevas tecnologías e internet.
Por
tanto, necesitamos un cambio radical de actuaciones de todos los
actores que existen en el ámbito de la Prevención
de Riesgos Laborales, intentando ofrecer soluciones prácticas
y útilesha empresas y trabajadores, debiendo dar un mayor
protagonismo y una mayor responsabilidad a los propios trabajadores.
Este
informe único de cada trabajador facilitaría el
cumplimiento por parte de las empresas del artículo 24
de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales sobre la Coordinación
de Actividades Empresariales y evitaría sanciones administrativas,
recargos de la Seguridad Social que están pagando las empresas
y muchas de las sentencias de los Tribunales de Justicia sobre
la materia. Todo ello redundaría en una disminución
de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, una
mejora en la forma de trabajar y de las condiciones de trabajo
y una reducción de los costes derivados del absentismo
laboral.
FRANCISCO
PEREZ BOUZO
Director
de P&S
Prevención
y Salud
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