Apesar
de las acciones que se realizan desde hace decenas de años
por parte del Estado, autonomías, agentes sociales, profesionales
e investigadores, sigue sin resolverse la alta incidencia de los
accidentes de tráfico y de trabajo. En España se
han producido el pasado año 3.329 muertes por accidentes
de tráfiico y 990 por accidentes de trabajo, además
de las lesiones y las incapacidaddes temporales y permanentes
derivadas de ellas, con un coste económico de 16.000 y
12.000 millones de euros, respectivamente, el equivalente al 6%
del PIB. La mitad de los fallecidos en carretera iban o venían
de su trabajo y próximamente computarán las estadísticas
de accidentes laborales, pues los Ministerios del Interior y Trabajo
pretender rectificar dicho registro.
Sin
embargo, las polítcas empleadas por el Ministerio del Interior
-Tráfico- y el Ministerio de Trabajo han sido muy diferentes,
estando en el primer caso más orientadas a la propia persona
(conductor) con sanciones y campañas de promoción
de la salud. En el segundo de los casos han sido actuaciones más
generales y menos penalizadoras, actuando escasamente sobre el
propio trabajador. Por ello, también han conseguido resultados
diferentes. Los accidentes de tráfico se han reducido de
una forma más eficaz que los laborales, sobremanera en
los cinco últimos años.
En
un paso más par adisminuir la siniestralidad, la Dirección
General de Tráfico ha decidido apostar por el Sistema de
Permiso de Conducción por Puntos que comenzará a
aplicarse en julio. otros países lo utilizan desde hace
muchos años: Alemania, desde 1961; Inglaterra,
desde 1982; Francia, desde 1992; Luxemburgo, desde 2002 o Italia
desde 2003.
El
carnet por puntos penalizará no la infracción concreta
sino la reiteración de infracciones a las normas de la
seguridad vial. Si el número y la gravedad de infracciones
cometidas terminan por agotar el crédito de puntos, la
autorización para conducir pierde su vigencia y el conductor
no podrá conducir hasta que no recupere la confianza de
la sociedad por las vías que el propio sistema establece,
ya que también premia. Este sistema de permiso de conducir
tiene un doble talante, sancionador y reeducador, que no sólo
persigue castigar la reincidencia sino también educar en
la cultura de la seguridad vial mediante cursos de sensibilización
y reeducación vial.
Quizás
fuese necesario que las autoridades laborales cambiasen de actitud,
con políticas similares a las de Tráfico para conseguir
reducir la alta siniestralidad laboral que no desciende desde
hace años. Es indudable que para reducir los accidentes
de trabajo no sólo hay que penalizar, también hay
que premiar a las empresas y a los trabajadores cundo disminuyan
los accidentes en su entorno. Y no sólo hay que responsabilizar
a las empresas, sino también a los propios trabajadores,
sobre todo a los que más frecuentemente se accidentan.
FRANCISCO
PEREZ BOUZO
Director
de P&S
Prevención
y Salud
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